lunes, 19 de septiembre de 2011

chicken wings

 Cuando estaba en lo peor de mis exámenes decidí que estaba demasiado agobiada como para planificar un viaje intercontinental que era el planteamiento inicial, así que estuvimos pensando que sería buena idea hacer en la península que no requiriese pensar demasiado. En realidad cualquier cosa que hagas requiere pensar demasiado, pero afortunadamente J. se encargó de las gestiones y yo seguí empollando como una calculina. Y no se nos ocurrió otra cosa que apuntarnos a un curso de una semana de surf. Fue muy divertido y aprendimos mucho, entre otras cosas que:

1. Si eres novata, al principio ponte donde tus pies estén en el suelo y tu cabeza pueda quedar fuera del agua. Importantísimo.
2. Si quieres hacer surf más te vale estar en forma. O al menos no tener brazos de blandiblú.


El primer día lo recuerdo super guay. Nos dieron las nociones básicas, estiramos haciendo saludos al sol, y luego nos echaron al agua a aprender a nadar sobre la tabla. Estaba super nublado y llovía, y me gustó muchísimo nadar con el cielo tan negro.

Antes de seguir y poner las fotos aclararé, que las pintas son lamentables, peeeeero, los pantalones eran estrictamente necesarios, porque todas sabréis que maniobrar con bikini brasileño es un movidote. Vamos, que el primer día se me olvidaron y lo pasé fatal. Y la camiseta verde manzana, en fin, nos la daban.


El segundo día, ya entramos en el agua con intenciones de ponernos de pie, yo muy confiada entré hacia adentro y la primera ola que pillé me tiró, la tabla quedó en horizontal sobre mi cuello empujando mi cabeza y todo mi cuerpo que estaba debajo del agua unos metros hacia la orilla. Ahí aprendí la PRIMERA GRAN LECCIÓN. Creí de verdad que iba a morir ahogada, y sabéis qué? lo de que ves pasar tu vida es una falacia, yo no veía nada, solo AGUA y malditos espumarajos. A partir de ese momento me di cuenta de que nunca sería el niño de colacao, así que me quedaba donde el agua me llegaba por la cintura. Se acabaron las heroicidades, ardilla. Los niños pequeños entraban mucho más adentro que yo, es más, me saludaban desde su tabla mientras una estela de agua se me metía en los ojos.  

La verdad es que no recuerdo con detalle lo que hicimos en el curso. Pero si os diré que el tercer día quería morir, tenía tantas agujetas que quería llorar, bajé a la furgoneta y le dije a una de las profesoras que no me diese tabla porque no creía que fuese capaz de levantar mi peso con mis brazos. Me recordó a aquella vez que fuimos a la piscina a nadar y al terminar no podía levantar los brazos para cepillarme el pelo. Ahí aprendí la SEGUNDA GRAN LECCIÓN. El caso es que la profesora me dijo que haciendo los estiramientos me iba a sentir mejor y que cogiese la tabla. No sabéis lo que pesaba la $%&·$· la tabla. El niño que sale ahí a mi lado siempre llevaba las tablas conmigo, era muy gracioso, no me hablaba nada, yo le hablaba y nunca me respondía, creo que le saqué en toda la semana una sonrisa, pero ni una sola palabra. Sé que no era mudo porque el último día dijo que se iba. A mi no, claro. 





En esta foto parece que alguien me sujeta la tabla, pero no, me puse de pie yo solita. Así que os diré que si yo puedo, vosotros también podéis. Surfear es fácil. Bueno, surfear espumas y hacer el panoli es fácil. Surfear en plan pro, pillar paredes y ganarte el respeto en las playas imagino que requiere unos cuantos cursillos más, unas rastas, un bronceado impecable con unos cuantos melanomas y agua oxigenada en el pelo.






 De todas formas lo mejor era tirarse en la arena a mirar cometas.

Y comer.


Y esta es la cara que se nos quedó cuando acabó la semana. 




4 comentarios:

panda dijo...

"a mirar las cometas" no... a vigilarlas atentamente para evitar que te vuele la cabeza un kitero que se descontrola y hace un vuelo rasante por fuera de la orilla ¬_¬

de la playa les echaba yo hombre ya... locals only, faltaba más ¬¬

dEsoRdeN dijo...

me encanta la luz de las fotos

(y a mi no me engañarás para hacer surf... soy chico de secano)

Bluesistheteacher dijo...

Uf uf, qué valiente!
Sin ánimos de ofender, creo que J. te la coló...lo tuyo es más el skimboard que el surf no? No te preocupes, te lo dice una que pasó del surf y fue directo al bodyboard...y bueno, con una ola fue suficiente...
-sobretodo fíjate que la punta siempre para arriba, siempre
-qué? Si, si, por supuestgoglupgsfffglfupsfsssfglupsggffss

Por cierto, que coloriños más bonitos.. huelo a sal!

ardilla dijo...

jajaj esos son los de la orilla? había muchos niños haciendo eso, pero yo prefiero un termino medio, ni chicha ni limoná, que si te caes ahí en toda la orilla duele más u_u

Yo de lo de la punta pasaba mil, llevaba la tabla andando arrastras, tirando del invento y al revés, en plan como si fuese mi perro :D