domingo, 27 de noviembre de 2016

kitty


El primer trabajo de Chloe Sevigny como directora.
"Kitty" is a portrait in miniature of how it feels to be a child existing always just below your parents' sightline, or, more broadly, how it feels to not be recognized. "It was difficult to express a lot of those themes through a cat, but I tried."
 Se puede ver entero aquí:

domingo, 20 de noviembre de 2016

wabisabi


Unas de las cosas que más me fliparon de japón fueron las maravillosas cerámicas que había por allí. Y una de las cosas de las que más me arrepiento es de no haberme traído casi nada. Como íbamos viajando de un sitio a otro, no quería ir demasiado cargada ni demasiado pendiente de llevar cosas muy delicadas y lo quería dejar para el final. Pero el final del viaje fue en Tokio, y allí aunque supongo que también habría, no se me cruzó la oportunidad en mi camino como en otras ciudades. Tan solo compré un alfiletero para mi y otro para mi madre en una tiendecita en Hakone, que era una especie de joyería/relojería, y tenían un montón de alfileteros en un mostrador en la calle, en pequeños cuenquitos de saque hechos de cerámica preciosos. 

Recuerdo, que fuimos a comer un helado en lo alto de un templo, y los cuencos de helado eran preciosos, con colores pastel, irregulares, delicados. Los japoneses tienen un concepto estético llamado wabi sabi. que aprecia lo impermanente, lo imperfecto, lo melancólico, se caracteriza por el respeto a lo pasajero, lo frágil, lo austero, el wabi sabi cree que los objetos son más bellos cuando llevan las marcas del paso del tiempo. 
Al parecer el wabi sabi está relacionado con el budismo, y con la idea de que la sabiduría viene de saber aceptar los cambios y la imperfección. (En este vídeo lo explican super bien)
De hecho existe una técnica japonesa, que se llama kintsukuroi que consiste en reparar las grietas de objetos rotos con oro. 

Kintsugi bowl:

Un motivo más para volver :)

miércoles, 12 de octubre de 2016

everybody just hold hands


El verano pasado estuve en Japón. Y ahora quiero volver todo el rato por cosas como esta, o porque necesito comprar nuevas telas.

 

lunes, 19 de septiembre de 2016

u.u

Hoy, jornada completa y tupper otra vez u.u

domingo, 18 de septiembre de 2016

Colibrí

“Colibrí.
Vamos a suponer que digo verano,
escribo la palabra colibrí,
la meto en un sobre,
y la llevo colina abajo
hasta el buzón. Cuando abras
mi carta recordarás
aquellos días y cuánto,
cuantísimo, te quiero.”
RAYMOND CARVER

Paolo Fusco

martes, 6 de septiembre de 2016

Internet era nuestro

Llevo bastante tiempo pensando en volver a escribir por el blog. La verdad es que facebook se ha convertido en una especie de fiesta rarita donde están tus tíos, tu jefe, compañeros de trabajo que bleh, todos mezclados, toda esa gente que te ve súper rara y loca (uuuuuuuh!) porque OH has hecho un dubmash bailando la versión bachata del PP. A ver, que sí, que debería hacer listas y ocultar publicaciones, pero que sé yo, qué PEREZA, la internet era nuestra y no de ellos!!!! Ellos eran la típica gente que te miraban en plan "uhh, que friki" cuando se enteraban de que conocías a gente por internet con la que hablabas y compartías cosas aunque nunca la hubieses visto en persona, o si quedabas con alguien "por internet" su mirada decía algo así como "qué va a ser lo siguiente, ir al diario de patricia a conocer a tu cibernovio?"
Sinceramente, me jode un poco que toda esa gente ahora aproveche tinder, el grinder y el pinder, después de hacerte sentir un puto marciano por quedar con gente desconocida, y que ahora follen con total naturalidad con un par de chats. Ah, ahora como lo usa todo el mundo pues sí, eh? ya no me parece tan horrible follar con un desconocido al que solo conozco de un chat, eh? Pues me parece mal, que queréis que os diga. Ahora te jodes, y usas tus métodos old school y aprobados por tu moral de hace 3 años. El resto de gente no, el resto de gente que use el tinder, el grinder y el pirriflinder todo lo que quieran, que me parece super guay.

El caso es que cada vez creo que soy más limitadica socialmente, vamos, que nunca es que haya sido de lo más habilidosa, pero cada día menos. Hoy bajaba en el ascensor del curro, con todas las cosas en las manos porque he salido corriendo para no perder el bus -lo he perdido igual-, y llevaba el libro Música de mierda de Carl Wilson, y de repente un chico que venía con una chica me ha dicho "Uy, el título de ese libro impacta", a lo que yo tras un jiji, le he respondido "Sí, a veces en el metro lo escondo un poco jeje", y el otro "Y está bien?". Pues mira que SÉ YO, LLEVO UN CAPÍTULO, ESTO ES UN ASCENSOR, PARA QUÉ ME HABLAS si no da tiempo a desarrollar una conversación normal, y lo único a lo que me va a dar tiempo es a soltar jijis y a balbucear porque yo reacciono tarde con los desconocidos, vale? Y me he dado cuenta de que es por eso por lo que nunca uso el ascensor, porque paso de hablar con la gente con la que no tengo nada de que hablar.

Todavía recuerdo hace unos años, que iba en el metro leyendo el cómic Fun House, y de repente una chica me dijo "Ese cómic está muy bien", a lo que yo solo fui capaz de salir con un jiji nervioso o algo así. La chica se pensaría que era retrasada, o una homófoba pretenciosa, o yo que sé que pensaría esa pobre chica, y de repente se bajó del metro. Fium. A ver, para qué me hablas, si te bajas en 3 segundos? A mi en 3 segundos no me da tiempo a que mi cerebro haga ninguna conexión social que me haga poder expresar algo más allá de un jiji de cortesía o de un torpe balbuceo o soltar una frase super estúpida.

Y claro, la gente se queda un poco con la impresión de que eres borde o gilipollas, y no sé le ocurre la posibilidad de la existencia de introvertidos en el mundo.
En el trabajo no es la primera vez que alguien que no me conoce me hace la sugerencia de que "no hablo mucho". Y yo siempre pienso "pues quizás sea porque tampoco me hayas salido con un temazo de conversación en toda la mañana, chica", o porque no te conozco de nada y no sé de que hablar contigo. O porque estoy super agobiada terminando no sé qué mierda, y mis cascos significan "déjame en paz, por favor". Quiero decir, no es nada personal. No sé, es como que a la gente le sale super natural hablar del mar y los peces, pero a mi no, de verdad, que lo intento, pero que no, que me cansa mucho, forzar conversaciones y tener que gustarle a la gente todo el rato.
Y además ¿la gente?, ¿Pero qué les pasa? Pero vaya descaro remarcar algo así en voz alta de alguien que a los ojos de la mayoría es un defecto...que yo no voy diciéndole a la gente "Jo, tú lo del deporte y eso...estás un poco gordo, ¿no?", o "jo chica, vaya desmadre de cejas que llevas, no?". Pues yo que sé, no, no lo hago, punto.

El caso es que tal vez esté exagerando todo un poco -drama queen mode on- porque volví ayer de vacaciones, y claro, de repente tener que volver al mundo en el que tienes que interactuar socialmente adecuadamente todo el tiempo, y no puedes ir con tus pantalones cortos y tus teva es que deprime millones. Que no quiero madrugar, que no quiero relacionarme con gente que me cae mal, que quiero desayunar muy lento y volverme a dormir. O ser otra persona a la que no le cueste tanto todo.

Menos mal que llevo en loop el disco de Angel Olsen estos días y eso anima un poco.







domingo, 31 de enero de 2016

the most incredible thing



Si existiese el teletransporte o el dinero infinito, pasado mañana estaría en Nueva York para ver esta nueva maraviglia de Justin Peck. <3 <3 <3